Ir al Catalogo de Recetas
Un plato principal mediterráneo antiinflamatorio que combina pechugas de pollo jugosas horneadas con una salsa cremosa de lechoza y una guarnición de quinoa con vegetales frescos. Perfecto para la espondilitis anquilosante, rico en omega-3 y sin almidones refinados.
🥕 Ingredientes
- 2 pechugas de pollo sin piel (aproximadamente 300g cada una)
- 1 lechoza mediana madura (para la salsa)
- 1/2 taza de nueces trituradas (fuente de omega-3)
- 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen
- 2 dientes de ajo picados
- 1 taza de quinoa lavada
- 1 calabacín en cubos pequeños
- 1 pimiento rojo en tiras finas
- 1/2 cebolla morada picada
- Jugo de 1 limón
- 1 cucharadita de cúrcuma en polvo
- Sal marina al gusto
- Pimienta negra recién molida
- Hojas frescas de albahaca para decorar
🔥 Preparación
- Precalentar el horno a 180°C (350°F).
- En un sartén, saltear la cebolla, ajo y pimiento con aceite de oliva hasta que estén tiernos. Añadir la cúrcuma y mezclar bien.
- Agregar la quinoa y 2 tazas de agua. Cocinar a fuego medio-bajo durante 15-20 minutos hasta que la quinoa esté cocida.
- Mientras tanto, pelar y despepitar la lechoza. Licuar la pulpa con el jugo de limón hasta obtener una salsa suave.
- Sazonar las pechugas de pollo con sal y pimienta. Colocarlas en una bandeja para horno.
- Cubrir el pollo con la salsa de lechoza y espolvorear las nueces trituradas por encima.
- Hornear durante 25-30 minutos hasta que el pollo esté completamente cocido.
- Servir el pollo sobre la quinoa, decorar con albahaca fresca y acompañar con calabacín crudo en cubos para mayor frescura.
¿Quieres desbloquear esta receta? Solo registrate, es gratis.
Mas de 7000 recetas a tu disposicion, puedes generar y guardar tus recetas favoritas, listas de compras y mucho más. Todo adaptado a tu perfil de nutrición.
Iniciar Sesión o RegistrarseNo requiere tarjeta de crédito.